
IFA ALACANT CELEBRÓ LA XXI EDICIÓN DE SU SALÓN “ANTIC AUTO ALICANTE”, CON UNA GRAN AFLUENCIA DE AFICIONADOS QUE NO QUISIERON PERDERSE UNO DE LOS EVENTOS MÁS IMPORTANTES DE ESPAÑA EN SU GÉNERO
9 de marzo de 2026.- La XXI edición de Antic Auto Alicante volvió a demostrar que el modelo por el que apuesta este salón sigue fresco y con una envidiable salud: un pabellón lleno de expositores de vehículos (coches y motos) en exposición, puestos a la venta, recambistas, clubes y profesionales del sector, así como mucho público así lo demostraron. Llevo visitando este salón desde su primera edición y, a pesar de los cambios de gestión experimentados a lo largo de los años, el concepto inicial con el que nació sigue igual de fresco.
Todos los años el visitante que acude tiene cosas interesantes que ver, empezando por el gran vestíbulo del pabellón donde los protagonistas fueron vehículos de rally y de competición de todos los tiempos. Una vez dentro del recinto, se podían contemplar vehículos de, prácticamente, todo tipo y condición, cedidos para el evento por museos, clubes locales o coleccionistas de la zona:
Entre los vehículos de la preguerra destacaba un fabuloso Lincoln roadster con su carrocería de aluminio y madera así como la recreación de un Mercedes SSK sobre la base de un ejemplar de los años 50, un ejemplar muy conocido por los aficionados locales.

Los vehículos de los años 50 y 60 del siglo pasado tienen un gran atractivo para los aficionados, especialmente los procedentes de los EE.UU. Los clubes locales dedicados a estos vehículos siempre presentan en el salón numerosos ejemplares, de los cuales llamó la atención un Pontiac Catalina convertible.

Mucho más contenido en sus dimensiones, pero igualmente atractivo es el Mercedes 190 SL fabricado en la extinta República Federal Alemana.

En un salón de este tipo no podía faltar la deportividad italiana de la mano de Alfa Romeo: un precioso Giulietta Sprint nos recordaba cómo se hacían los deportivos en Italia hace sesenta años, objetos de deseo para muchas generaciones de aficionados.

De la década de los años 70 en adelante había mucho que ver; prácticamente había vehículos para todos los gustos:
Un tipo de vehículo que tuvo un cierto florecimiento en los EE.UU. fueron las réplicas o recreaciones de modelos míticos de los años 30, como los Mercedes 540 K o los Auburn Speedster, basados en mecánicas de gran serie. Uno de estos fabricantes fue Clenet, que sin inspirarse en ningún vehículo en particular recuperaba la esencia de los años dorados del automovilismo, con su largo capó, sus aletas independientes de la carrocería o su gran calandra presidiendo el frontal.

Los Morgan, con un estilo que apenas ha variado desde la presentación del modelo “4/4” de 1936, contrastan con los productos procedentes de los EE.UU., con líneas sencillas e interiores donde sobra todo lo que no es esencial…

Igualmente sorprendente era el Delorean DMC-12, expuesto por el Museo del Automóvil de Finestrat, con su carrocería elaborada en acero inoxidable con sus puertas estilo “alas de gaviota”: este vehículo fue le proyecto personal de John DeLorean, exdirectivo de General Motors (GM) quien llegó a instalar una fábrica en Irlanda para su producción.

Uno de los platos fuertes del salón era la exposición de todas las generaciones Turbo del Porsche 911, empezando por el mítico 930.

Por su simpatía y, todo sea dicho, rareza, me llamó mucho la atención un FIAT 126p Bosmal Cabrio 650, descapotable basado en el pequeño modelo italiano, adecuado para circular por entornos playeros.

Un modelo mítico que tampoco faltó en el salón alicantino fue el biplaza BMW Z1, caracterizado por sus puertas descendentes y su carrocería elaborada de paneles plásticos. Fue el primer modelo de una saga, la “Z”, que continúa en la actualidad con el Z4.

Finalmente, destacaba un imponente Bentley Turbo R, la versión más deportiva de las grandes berlinas de lujo fabricadas por el célebre fabricante en Crewe (Inglaterra). Vehículo superlativo en concepto de lujo y motorización… hoy es prácticamente imposible encontrar en la producción automovilística internacional una gran berlina de lujo con un motor de gasolina de 6,750 centímetros cúbicos y un peso que exceda de las dos toneladas en orden de marcha… Símbolo de unos tiempos que ya son historia.

Al igual que en pasadas ediciones, la organización permitió que auellos visitantes que visitaran el certamen con vehículos clásicos o singulares pudieran acceder al parking exterior reservado, y acceder al Salón por un precio especial.
Nos gustó mucho el salón, siempre nos los pasamos bien, estamos con amigos y disfrutamos de un buen ambiente. Y, sobre todo, los coches y las motos son los grandes protagonistas, expuestos por los clubes o en venta,… coches antiguos, veteranos, clásicos, históricos, como los queramos llamar, pero que no es normal verlos fuera de este ambiente. Y ese es el gran atractivo de este salón, un espíritu que parece que se pierde en otros eventos celebrados en otros puntos de nuestra geografía.
Fuente: Juan Inigo Ros
Fotografías: Clásicos al Volante




