
- EN LA VISITA AL SALÓN RETROMÓVIL MADRID CELEBRADO EN 2006 EN LA CASA DE CAMPO DE MADRID PUDE FOTOGRAFÍAR UN CADILLAC SEVILLE CONVERTIBLE DE LOS AÑOS 80
- EN SU MOMENTO ME LLAMÓ LA ATENCIÓN PORQUE NO ME SONABA QUE DEL SEVILLE HUBIERA VERSIÓN CONVERTIBLE
- AÑOS DESPUÉS HE VUELTO A VER LAS FOTOS QUE LE HICE Y HE DECIDIDO INVESTIGAR SOBRE ESTE PECULIAR VEHÍCULO, AVERIGUANDO QUE SE TRATABA DE UNA VERSIÓN MUY ESPECIAL…
Valencia, 22 de septiembre de 2026.- Después de muchos años escribiendo, asistiendo a ferias y viendo coches se adopta el hábito de fotografiar todos aquellos coches que, por una u otra razón, te llaman la atención. Y eso me pasó en el año 2006 cuando visitaba el Salón Retromóvil Madrid en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid: me fijé en un Cadillac Seville convertible de los años 70 que era descapotable cuando no debería serlo…. En ese momento no tuve la certeza al 100% de que no existía versión convertible de ese coche, pero ante la duda de estar frente a un ejemplar raro lo fotografié y lo documenté para mi archivo.
Años después, clasificando antiguas fotografías me salió este Seville convertible, y al estudiarlas me surgió la duda sobre si era una versión que no conocía de este modelo u otra cosa, de modo que empecé a investigar.

Consultando la sección Cadillac de mi archivo pude constatar lo que sospechaba: que en los años 80 no existía versión cabrio del Seville que había fotografiado. Tras cotejar el número de bastidor (VIN) con la documentación técnica de la marca pude comprobar que este vehículo era un Seville fabricado en 1979, modelo perteneciente a la serie K y que ofrecía los modelos de acceso a la marca. Para aquellos clientes que buscaran un mayor nivel de equipamiento se ofrecían versiones especiales como la elaborada en colaboración con la firma de moda italiana Gucci, del cual sólo se fabricaron 25 unidades. En origen, salió de la principal fábrica de la marca en Detroit con una carrocería sedan de cuatro puertas, única ofrecida para este modelo.
Estaba propulsado por un motor de 8 cilindros en V, codificado con la letra B, de 5,735 centímetros cúbicos alimentado por un sistema de inyección electrónica. Era el motor más pequeño ofrecido por Cadillac ese año y desarrollaba 170 cv a 4.200 rpm ofreciendo un par motor de 366 Nm a tan sólo 2.000 rpm. La producción de este año durante este año fue de 53.487 unidades.
¿Cómo acabó este sedán Seville transformado en este atractivo coupé convertible?

La respuesta es sencilla: en los EE.UU. existía una floreciente industria de empresas especializadas en recarrozar modelos ofrecidos por Cadillac y otras marcas de lujo partiendo de versiones de serie. Una de estas empresas era Coach Design Group, Inc., con sede en Westlake Village, Chatsworth, California. Su catálogo entre 1978 y 1981 ofrecía versiones de modelos Cadillac adaptadas a los gustos y necesidades de sus clientes, al estilo de lo que ofrecían en Europa durante estos mismos años carroceros independientes como LeMarquis, Robert Jankel o Wilcox.

Así, ofrecían versiones convertibles basadas en los modelos Seville y Eldorado, conocidas como “San Remo Seville” y “San Remo Dorado”: el primero era una atractiva versión que perdía las puertas y plazas traseras así como su techo rígido, para convertirse en un convertible biplaza o un coupé de dos puertas. Su fabricación fue de una treintena de unidades, frente al centenar que se fabricaron del “San Remo Dorado”. El diseño corrió a cargo del diseñador André de Stefanis de Turín.
Los Seville eran coches de lujo, con materiales y acabados que justificaban un precio de serie de 15.646 dólares, siendo el más barato de la gama Cadillac. Una vez transformados su precio ascendía hasta los 46.000 dólares, lo que lo hacía sólo apto para una minoría de clientes de la firma. Los “San Remo” fueron fabricados entre 1978 y 1981, siendo comercializados por concesionarios de Cadillac especialmente seleccionados, tales como los californianos “Ogner Motors”, de Woodland Hills, o “California and Hillcrest Motor Co.”, de Beverly Hills.

La versión que pude fotografiar, tal y como rezaban los logotipos interiores colocados en el volante y tapizados de los asientos, era la “Commemorative dition”. Junto a ella, también estaba disponible la versión “Ultima”.

En su equipamiento destacaba la capota de lona marítima azul, a juego con los guarnecidos interiores ejecutados en piel azul; esta capota quedaba perfectamente recogida y protegida por su lona cubre-capota azul. El salpicadero y paneles de puertas, iguales que los de serie, estaban decorados con chapados de madera.

Sin dudarlo, esta unidad es toda una rareza en España, siendo escasa incluso en su país de origen. En los años siguientes estas empresas fueron dejando de ofrecer versiones especiales, dadas las dificultades para homologar sus productos, y por las exigencias de seguridad que era necesario acreditar para seguir comercializando productos tan especiales, especialmente en las versiones descapotables.
Fuente: Juan Inigo Ros
Fotografías: Juan Inigo Ros, Archivos Clásicos al Volante y Cadillac




