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MANUEL VIDAL GRAU, IMPORTANTE COLECCIONISTA VALENCIANO, VICEPRESIDENTE DEL CAAV, Y CONOCIDO EMPRESARIO DEL SECTOR DEL MUEBLE, FALLECIÓ EN VALENCIA A LOS 82 AÑOS

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21 de agosto de 2016.- Manuel Vidal Grau, destacado empresario en el sector del mueble donde se forjó una merecida fama a nivel internacional por la calidad de los muebles que fabricaba su empresa “Muebles Vidal Grau” afincada en Bétera, también dejó una importante huella en el mundo del vehículos histórico y de colección, una de sus grandes pasiones.

Vinculado con el Club de Automóviles Antiguos de Valencia donde ocupó el cargo de vicepresidente cuando fue fichado por su amigo Miguel Antequera tras ser nombrado presidente en 1989: hasta 2002, como vicepresidente y desde 2003 hasta 2007 como vicepresidente primero, contribuyó al desarrollo de este histórico club, el decano en Valencia en su género, donde volcó su generosidad, tanto contribuyendo a la decoración y equipamiento de su sede social, como dotando desde 1991 hasta 2007 los premios Vidal Grau al “Coche más elegante y mejor conservado” en la Ronda Fallera, rally emblemático del club (fotografía de la derecha).

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«Con su llegada al club a mediados de los años 80», tal y como recuerda otro socio histórico, Ramón Guillem, “se produjo un sutil cambio en el perfil del socio y de los coches que participaban en los eventos organizados, tales como exposiciones, muestras, y rallyes, donde poco a poco los grandes coches americanos importados y restaurados a un gran nivel fueron desplazando a los modestos coches que integraban el parque de históricos valenciano”.

Manuel, persona abierta y afable, tal y como coinciden todos los amigos que compartieron con  él intensos años de afición automovilística, también era una persona generosa, dispuesto a colaborar con el club en lo que hiciera falta y a compartir su afición hacia los coches históricos; de este modo, en las numerosos eventos en los que participó en Club de Automóviles Antiguos de Valencia, como el Rally GAM EuroClassicc, 2002 cuyo paso por Valencia estuvo coordinado por el CAAV (fotografía inferior, Manuel Vidal, Miguel Antequera y Peter Wellington, Director del rally), la muestra celebrada a finales de 2004 “Gran exposición de coches de época a beneficio de la Asociación Valenciana de la Caridad”, o en innumerables festejos falleros, Manuel prestó toda su colaboración y cedió sus coches desinteresadamente.

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Mención aparte merece el apoyo que prestó Manuel a Motor Época, la gran feria valenciana del vehículo histórico y de colección celebrada en las instalaciones de Feria Valencia durante dos décadas (fotografía de la izquierda, cartel oficial de la edición de 1999). En la primera edición de 1992, presidida por José Benet Torres, figuraba como vocal, puesto que desempeñó hasta la edición de 2001; en las de 2002 y 2003, siguiendo con la presidencia de José Benet Torres, ocupó la vicepresidencia del certamen, compartida en 2003 con el conocido empresario del sector del automóvil y gran aficionado, Manuel Catalá. En 2005 y 2006 volvió a sentarse en el comité organizador de Motor Época como vocal bajo la presidencia de Miguel Antequera, presidente  del Club de Automóviles Antiguos de Valencia.

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Una de las manifestaciones más bonitas de este carácter fue la recepción que organizó para sus amigos del club el 13 de septiembre de 2003 para presentar el bonito museo que había construido en su casa de Serra, “Casa Blanca” para albergar su extraordinaria colección, con importantes ejemplares de Packard, Cadillac, Mercedes y Jaguar (fotografía de cabecera, Miguel Antequera le hace entrega a Manuel un recuerdo conmemorativo del acto).

Tampoco era raro que Manuel pusiera los destacados recursos humanos y técnicos de su empresa “Muebles Vidal Grau” a disposición de algún amigo que necesitara de su ayuda para recuperar alguna pieza de un vehículo en proceso de restauración. Para su gran amigo Miguel Antequera, “Manuel era decidido, desinteresado y, especialmente, entrañable”;  Otro destacado aficionado, X. Grau señala “Manuel fue un histórico del vehículo de colección de valencia”. Pepe Cubells, conocido aficionado también señaló tras conocer la noticia de su fallecimiento “era buena persona”.

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Desde que empezó a desarrollar su afición por los coches clásicos a principios de los años 80, tuvo el talento de adquirir y restaurar modelos de marcas que, hasta entonces no eran habituales en esta afición, especialmente grandes e imponentes ejemplares de Packard y Cadillac, que compraba aprovechando sus numerosos viajes de negocios a los EEUU. Por las manos de Manuel pasaron coches de gran categoría, entre ellos ejemplares tan destacados como un Hispano Suiza de 1924, un Hotchkiss de 1935, vehículo que participó en el Rallye Barcelona-Moscú-Leningrado organizado en 1989 por el Antic Car Club de Catalunya,  un espléndido Mercedes 300 SL restaurado en Valencia, así como impresionates modelos de Packard y Cadillac impulsados por poderosos motores de 12 y 16 cilindros en V (fotografía superior, Junta directiva del CAAV en febrero del año 2003 integrada por Francisco Revert, Manuel Vidal Grau, Miguel Antequera, Manuel Catalá y Sebastián Vernetta).

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Recurriendo a los acreditados talleres locales, como Talleres Vicente Roig (Valencia) y Talleres Santa Bárbara (Moncada), así como a los especialistas artesanos que trabajaban para él, lograba una restauraciones únicas, tal vez demasiado perfectas, o recargadas para algunos aficionados. Tal y como recuerda Vicente Roig, gerente de Talleres Vicente Roig, “mi padre le restauró su primer coche clásico allá por principios de los ochenta, un Pagoda matricula de Castellón; fue pionero en Valencia en cuestión de “hiper-restauración” disfrutaba mucho con los coches y, sobretodo, disfrutaba restaurándolos”.  En Talleres Santa Bárbara, donde restauraron su espléndido 300SL, Manuel dejó un gran recuerdo, tanto como cliente exigente y muy serio, y como amigo (fotografia superior, el prestigioso planchista Alejandro Marín posando con el coche una vez finalizada su restauración).

Muebles Vidal Grau

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Durante su larga trayectoria profesional, iniciada en 1953 en la empresa SOYMA, sita en Valencia, donde producían pequeñas meses de centro con una estructura de metal. En 1963 la empresa se mudó a la vecina pedanía de Benimámet bajo el nombre comercial de Hierros  Artísticos Vidal.

En 1974 se trasladaron a unas amplias y modernas instalaciones en Bétera, donde constituyó la empresa  “Muebles Vidal Grau”. Esta empresa logró un merecido reconocimiento internacional por el diseño y calidad de sus muebles, vendidos en los mercados más exigentes y selectos del mundo.  La empresa comercializaba mercado internacional entre el 75% y el 80% de su cifra total de ventas en los mercados de Arabia Saudita y Estados Unidos, a los que se fueron sumando nuevos destinos como Rusia, Ucrania, China y Marruecos.

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Acudía a las principales ferias del mueble internacionales, como Feria Habitat Valencia, y fue pionera en la obtención de certificados de gestión de la Calidad y Medio Ambiental. En 2005 la Cámara de Comercio de Valencia le concedió el Premio a la Exportación (fotografía de la derecha).

La producción incluía equipamiento completo para el hogar (dormitorios, comedores, recibidores, complementos, etc.) Eran muebles de diseño contemporáneo basados en materiales tradicionales como madera, metal, vidrio, mármol, así como en la incorporación de otros materiales más innovadores como metacrilato y mezclas de sintéticos moldeadas y tratadas. Las instalaciones fabriles se asentaban sobre una parcela de 20.000 metros cuadrados, de los cuales 8.000 corresponden a fábrica y oficinas. La plantilla total de la empresa llegó a ser de un centenar de personas e incluía un equipo de diseño apoyado por herramientas informáticas punteras.

Según destacó la prensa local de la época, “los atentados del 11-M trastocaron los planes de futuro de la firma. El aumento de los controles sobre las exportaciones a países de Oriente Medio y la histeria generalizada tras los atentados de Atocha -que vinieron a sumarse a la generada tres años antes por el 11-S- supusieron el principio del fin de la firma”.

En 2008 entró en concurso de acreedores voluntario de acreedores, y fue vendida por un euro a un empresario de Ciudad Real. Fue  el fin de la importante empresa que había tenido como clientes la cadena de hoteles Meliá así como importantes productoras de TV en Hollywood.

La difícil situación personal que vivió Manuel en los últimos años agravó sus problemas de salud. El pasado miércoles 10 falleció, a los 82 años dejando cuatro hijos, Manuel, Rosa, Ana, Mariela y seis nietos.

Fuente: Juan Inigo Ros

Fotografías: Juan Inigo Ros, Cámara Valencia, CAAV, Talleres Santa Bárbara

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