• ESTE “MONTE” HISTÓRICO SERÁ RECORDADO POR MUCHAS COSAS, COMO SIEMPRE POR SU DUREZA, POR LA MEJOR ANÉCDOTA DEL GANADOR FINAL Y POR MUCHOS OTROS MOTIVOS, PERO DESDE LUEGO NO POR LA CANTIDAD DE NIEVE DE SU RECORRIDO
  • NO AL MENOS POR EL MOMENTO, PORQUE NO HAY, LO QUE NO QUITA QUE EL EQUIPO SEAT HISTÓRICOS ESTÉ PREPARADO POR SI LA NIEVE O EL HIELO SE TORNAN PROTAGONISTAS

6.2.2020.- Mía Bardolet está disfrutando la experiencia: es su primer Monte-Carlo y nunca pensó que lo haría con una lujosa berlina de tracción trasera de algo más de mil kilos fabricada allá por 1953. En absoluto se siente defraudado, pero además de mucho sufrimiento le aseguraron mucha nieve… “He venido muy motivado y bien preparado, incluidos los guantes, el gorro y un calzado para frio extremo, pero de momento apenas hay nieve, aunque no por eso me está pareciendo un rally fácil”, nos explica Bardolet. “Para un piloto de rallye mantenerse toda la prueba a una velocidad media restringida no es fácil, pero es cierto que aunque la velocidad media sea baja, a veces es imposible mantener el ritmo porque las carreteras son de varios kilómetros con curvas enlazadas de primera velocidad. Así que de vez en cuando hay que correr mucho. He venido bien preparado y gracias a SEAT además pudimos hacer un rallye de test como fue el de Andorra, en el que llevé el SEAT 1400 hasta el 7º puesto absoluto”.

“La conducción sobre nieve no tiene secretos, aunque es posiblemente la más delicada y la superficie en la que es más fácil cometer un error que pueda ser fatal, más que por un accidente, por una leve salida de pista que te puede dejar fuera de combate, atascado o con una tonta avería que te retrasa de forma irremediable en la clasificación. En el Rallye Monte-Carlo ese es el mayor riesgo, lo hemos visto recientemente en el rallye de velocidad, en el que coches de una sofisticación técnica espectacular –WRC-, lo último en tecnología se metían en una placa de hielo y el piloto no pudo hacer absolutamente nada por evitar el accidente. Es cierto que en esos casos el problema es que el piloto había arriesgado y había montado neumáticos buenos para suelo sin hielo ni nieve y claro, sobre hielo no hay control ninguno”.

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“Por eso, lo más importante es comenzar por una adecuada monta de neumáticos. Nosotros, para el rallye tenemos tres compuestos diferentes: uno de contacto, que es excelente para un uso mixto, con carretera mojada e incluso con algo de nieve, pero poca. Luego pasamos a los RACE, que ya tienen un taco específico y un diseño agresivo y aportan una excelente motricidad sobre nieve, y luego están los Burzet, que llevan clavos y están pensados para afrontar recorridos con hielo y nieve con suficientes garantías”.

“Con los neumáticos adecuados, en función del estado de la pista es cuando entra en juego la conducción del piloto. Siempre se dice que lo importante es ser fino con el volante, la trayectoria y el uso de los frenos, pero sobre hielo y nieve todo esto se multiplica. Es necesario ir cogiendo el ritmo hasta ver cuánto puedes apurar la frenada sin bloquear los frenos y sin que pierdas el punto de giro. Son sensaciones, tienes que sentirlo en todo momento, lo que hacen las ruedas a tus órdenes y cómo reaccionan. Lo que yo hago es balancear ligeramente el coche para que cuando llegue el momento de girar en el sentido de la curva el frontal del coche ya esté orientado en la dirección que quiero. Parece fácil, pero realmente no lo es. Además el SEAT 1400 es un coche grande y voluminoso y aunque ayuda mucho que tenga un buen reparto de pesos y que la puesta a punto sea sensacional (ndr: ¡no porque la haya hecho yo claro!: risas), hay grandes inercias que lo complican todo. Que tenga un adecuado autoblocante que nos permite seguir empujando incluso cuando el coche está deslizando ayuda mucho, pero de todos modos cuando desliza son más de mil kilos de lado y con solo 88 CV no es fácil volver a ponerlo en el sentido deseado”.

“Es importante no sobregirar en exceso, porque si tienes que hacer un largo contravolante estás perdiendo tiempo. Hay que ser muy suave y hacer que el eje trasero nos ayude a girar solo lo necesario. Para conseguirlo, la primera solución de técnica de conducción es, como decía, el balanceo, pero luego quedan otras como es el uso del pie izquierdo para ayudar a incrementar ese giro y llegado un momento límite se puede recurrir al freno de mano. Lo dicho, es una conducción delicada, no hay un secreto fácil de transmitir, es un método, hay que ir probando y evolucionando, depurando la conducción y aprendiendo lo que nos dice el coche”.

Fuente: SEAT

Fotografía y vídeo: SEAT

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