
- LA QUE HOY EN DÍA ES LA FERRETERÍA EN BARCELONA MÁS ENIGMÁTICA DE LA CIUDAD, “SERVICIO ESTACIÓN” NACIÓ EN 1924 COMO UNA GASOLINERA AL ESTILO AMERICANO
- RECORDAMOS SU FACETA COMO FABRICANTE DE RECAMBIOS PARA COCHES DURANTE LOS AÑOS 50 DEL SIGLO XX
14 de septiembre de 2026.- Los manuales de taller, tipo «Manual de Automóviles Arias-Paz», nos encantan porque nos presentan de modo claro y conciso la mecánica, ahora, clásica; a los que nos gusta la mecánica veterana no puede dejar de llamarnos la atención todo tipo de manual técnico que complemente a los Arias Paz y similares. Por esta razón, cuando vi el documento que hoy os presento no lo dudé y lo incorporé al archivo.
Se trata del catálogo editado en 1949 por la empresa barcelonesa «Servicio Estación S. A.» especializada en la fabricación de recambios para el sector de la automoción. El catálogo mostrado recoge todo el material que ofrecían para la carrocería, siendo este su título: «Sección Carrocería».
Para mí, y creo que para vosotros también, es fascinante ver la cantidad de piezas que fabricaban y los precios de sus tarifas: basculas, manecillas, bisagras, manecillas levanta cristal, perfiles metálicos… Prácticamente se ofrecen todos los elementos que encontramos en la carrocería de un coche.
En el competitivo y tecnificado mundo del automóvil y de las empresas que se conforman esta industria, llama la atención el modo de trabajar en 1949, donde se ofrece el producto, se describe y se indica el precio pero, por ejemplo, no se hace mención al cumplimiento de normativa de homologación, seguridad industrial o calidad -en caso de que existiera-, algo imposible de hacer hoy por un fabricante de componentes de automoción o de accesorios. Muestra de una época donde la autarquía llevaba a la producción dentro de España de lo necesario para carrozar un vehículo ante la dificultad de importar los oportunos recambios por la dificultad de adquirir las necesarias divisas para ello.
Esta situación la describe Josep Vert i Planas en su libro «Veteranos y Clásicos» (Ediciones Benzina, 2001): «Los catálogos y muestrarios de los productos fabricados en aquellas fechas son un claro exponente del esfuerzo realizado en la recuperación de la industria automovilística en España y en Cataluña, contribuyendo a suministrar la extensa gama de elementos del motor, refrigeración, carburación, equipo eléctrico, depósitos de combustible y variados accesorios indispensables como limpiaparabrisas, indicadores de nivel, amperímetros, termómetros, señales de dirección, cuenta kilómetros (…)”.
Ver este catálogo permite apreciar si en los coches sobre los que escribimos, o que valoramos, hay piezas originales o procedente de este catálogo, importante para valorar su originalidad. La popularidad de algunas marcas o modelos llevaban a ofrecer piezas específicas para los mismos: así, se ofrecen parabrisas para Fiat Balilla por 7,80 ptas, levanta cristales para Chevrolet por 26,20 pts. o bisagras para maleta tipo Ford (niquelada) por 33,45 ptas.
“Servicio Estación, SA” empezó en 1924 como una estación de servicio al estilo americano para la automoción. Sus fundadores, José Manzanares Baró y Luis Marimón Carbonell, constituyeron la sociedad anónima para ofrecer todos y cada uno de los servicios imprescindibles para el mantenimiento y reparación del automóvil. Así, y dada la creciente demanda de recambios para automóviles se incorporó a las ferreterías que prestaban este tipo de servicios, como Villar o Bolívar.
Según se explica en la web corporativa de la empresa “durante los años 30, este modelo de negoció cosechó innumerables beneficios; tanto la gasolinera, como la tienda de materiales y taller para la reparación de vehículos fue todo un éxito. De esta manera, en 1931 se abrieron nuevas sucursales en Lleida, Girona y Palma de Mallorca. Pasada la guerra civil española y durante la etapa franquista, la empresa fue obligada a traducir su nombre al castellano, pasando al nombre actual de: Servicio Estación. Asimismo, sus fundadores tuvieron que dar un giro drástico a su actividad. La escasez y elevado precio de la gasolina hizo que la empresa incluyera en su actividad diaria algunos productos del sector de la ferretería industrial, así como otros productos y materiales propios de los proyectos de reforma, la decoración del hogar y/o la pintura. Así pues, durante los años 60, la empresa se convirtió en una de las primeras tiendas de bricolaje en Barcelona. Se introdujeron materiales tan especiales como el plástico, el nylon y todo tipo de tejidos. Productos aptos para la creación de todo tipo de manualidades, así como otros proyectos para la terraza y el jardín. Fue entonces cuando se construyó el actual edificio de 9 plantas de la calle Aragón de Barcelona”.
Antiguos clientes recuerdan que “la calidad de sus recambios para el SEAT 600 era excelente, como las gomas de pedal de freno o embragues, entregados en un cartón de color verde que cerraba la bolsa del blíster”, o que “ir al edificio de Servicio Estación era dar rienda suelta a la imaginación para desarrollar lo que uno quisiera”.
Un bonito documento, entretenido de leer y que completa los manuales de despiece de coches de la época que tenemos en nuestro archivo.
Fuente: Juan Inigo Ros
Fotografías: Servicio Estación









